En Salta, un grupo de especialistas dictó la capacitación para evitar que el fraude en la facturación haga caer la rentabilidad empresaria. La consultora KPMG y su representante salteño el estudio Mariano Ramón & Asociados, convocó a expertos nacionales para que brinden una charla en Salta sobre los mecanismos de administración de riesgo de fraude.
Los disertantes fueron Ana López Espinar, que cuenta con una amplia experiencia en asistir a las organizaciones en sus esfuerzos por adquirir los más elevados niveles de integridad en los negocios; Gerónimo Timerman, socio líder de Risk Consulting de KPMG y el contador Ramón.
Las estimaciones de la Association of Certified Fraud Examiners indican que el 5 % de la facturación de las compañías se pierde cada año, a causa de prácticas fraudulentas o irregulares.
En diálogo con El Tribuno, los tres profesionales explicaron que “la administración del riesgo no es responsabilidad de un solo departamento de la organización, sino que es responsabilidad de todos, desde el presidente ejecutivo hasta el último de los empleados”.
Por su parte, Ramón dijo que “es por eso que entendemos que es un tema que debe incorporarse a la estrategia de las empresas. Las exigencias cada vez más estrictas de los reguladores y demás partes de interés hacen que las corporaciones y las instituciones financieras deban demostrar mayor disciplina, control y responsabilidad. Si las actuales y futuras reglamentaciones no se cumplen, la reputación y el sustento empresarial peligran”.
Timerman y López Espinar señalaron que “las compañías deben estar alerta ante los riesgos que representan los proveedores. Si una contraparte incumple un contrato o si su empresa quiebra, afectaría las finanzas y la reputación de las partes con las que ésta opera”.
Lo que crea la falta de precaución
La capacitación sobre el control del riesgo de fraude ahondó sobre estadísticas y formas frecuentes en que aparecen los daños por falta de prevención.
Los expertos explicaron que la persona que logra cometer el fraude buscó, previamente, la oportunidad. Y así es que las estadísticas se abultan: cuatro de cada empresas sufren el fraude.
Actualmente, 41% de las empresas informaron sobre algún tipo de fraude, 66% creen que pueden ser víctimas de algún daño. Solamente 10% de las organizaciones implementaron algún tipo de protección. El total del PBI argentino en 2012 fue US$750 mil millones y US$37 mil millones, de ese PBI, se perdieron en ocasión de ocurrir el fraude.
Fuente: Rodolfo Ceballos, El Tribuno









