El sector inmobiliario ha sido uno de los más golpeados en 2012 y prevén otro mal año durante 2013.
Esto se deduce del informe que publicó el Colegio de Escribanos de la ciudad de Buenos Aires, según el cual la cantidad de escrituras de compra-venta de inmuebles del 27 por ciento interanual.
Según afirmó por radio Mitre el director ejecutivo de la inmobiliaria Bullrich, José Alpiroz Costas, el sector atraviesa una crisis “peor” que la de 2001, con un parate “absoluto” que llevó también a que al menos 70.000 obreros de la construcción pierdan su trabajo.
Y agregó en su comparación con el 2001: “en aquel momento a la gente le iba mal y vendía. Ahora el mercado no se mueve, porque la gente todavía está en una economía en la que le fue bien y no necesita vender. Se quedan como están, para evitar problemas de cómo vender, cómo comprar”.
La principal causa a la que se atribuye esta baja de la actividad es el cepo al mercado cambiario que instaló el Gobierno Nacional en octubre de 2011, además de la inflación.
Sobre el cepo, subrayó que “las empresas que construían eran casi todas argentinas, más del 90 por ciento, y no mandaban fondos al exterior. Se las castigó y no se midió lo que hizo al pesificar al sector inmobiliario”.
Respecto de las inmobiliarias, dijo que tratan “de subsistir como podemos con los alquileres. La persona que no quiere vender porque no quiere arriesgarse a perder su capital, alquila. Es un mercado inerte”, describió.
Además, si bien algunos empresarios apostaron a proyectos en pesos, la brecha entre el dólar oficial y el paralelo afecto tanto a la hora de valorar un inmueble como de largarse a la construcción.
Según el informe de los escribanos porteños difundido ayer, el monto global de operaciones durante 2012 “descendió 21,2 por ciento, a $21.453,7 millones y su equivalente en dólares al tipo de cambio oficial cayó 28,4 por ciento, a u$s4.714,2 millones”.








