En 2012 se fabricaron 70.000 autos menos en la Argentina. La caída del mercado brasileño y del acuerdo con México, problemas para importar y faltantes afectó a a la actividad que logró llegar a fin de año con un leve baja contra 2011. En 2012 el sector automotriz encontró un gran aliciente en que los autos se convirtieron en un refugio contra la inflación.
Luego de un 2011 en el que acumuló récords de producción, ventas y exportaciones, el sector industrial que fue señalado como columna vertebral del kirchnerismo sufrió durante este año inconvenientes aduaneros, logísticos y pérdida de mercados.
El año comenzó con el puerto de Zárate colapsado por las unidades importadas que desde la Secretaría de Comercio Interior no autorizaban a nacionalizar, situación que se fue repitiendo a lo largo del año. Luego llegaron los problemas aduaneros brasileños y el parate productivo en algunas plantas locales. Pero, el principal golpe fue la caída de los beneficios para la compra de 0 km en Brasil con el cobro del Impuesto a los Productos Industrializados (IPI) que hizo que se frenara el consumo en la plaza que compra más del 80% de lo que las fábricas argentinas exportan.
Este hecho hizo que recién en octubre, cuando volvieron a subsidiar el IPI, las fábricas argentinas registraron un alza en la producción que no mostraban desde febrero.
El último inconveniente fue la caída del acuerdo de libre comercio con México.
A pesar de todos estos inconvenientes Cristiano Rattazzi, presidente de Fiat Argentina y titular de la Asociación de Fábricas de Automotores (Adefa) asegura que la industria cierra un año positivo en términos generales. Rattazzi calificó al 2012 como un año con comportamiento dispar en alguna de sus variables y señaló que eso se debió a la adaptación a las nuevas medidas que comenzaron a regir en la operatoria del sector y la baja registrada el mercado brasileño en materia de demanda, principalmente en el primer semestre. El contexto recesivo internacional también afectó la producción, agregó.
Respecto a los volúmenes, Rattazzi dijo que el sector mostrará una leve caída respecto a las unidades fabricadas en 2011 consecuencia de cierto estancamiento del mercado brasileño en el primer semestre, la suspensión del acuerdo automotor con México ahora reencaminadoy las nuevas reglas para el intercambio comercial.
En este escenario, el empresario adelantó que estiman que 2012 cerrará con 760.000 unidades producidas y 460.000 exportadas. Durante 2011 habían producido 828.771 unidades y exportado 506.715 vehículos.
El otro eslabón local de la industria son las concesionarias que, afirman, vivieron un mejor año del esperado en lo que se refiere al volumen. Vamos a terminar dos o tres puntos abajo que en 2011 que fue un año récord, dijo a El Cronista Abel Bomrad, presidente de la Asociación de Concesionarios de la República Argentina (Acara).
El año 2011 fue récord por lo que si a principio de año nos decía que íbamos a estar 10% abajo lo firmábamos, finalmente terminamos mejor a pesar de los problemas de abastecimiento que tuvimos, agregó el concesionario. El año pasado los concesionarios de 0 km patentaron 857.983 unidades y, la estimación para este año es de alcanzar las 850.000 ventas.
Pero, según Bomrad, ese crecimiento hizo que nuevamente estén en la mira para recaudar lo que afectó la rentabilidad del negocio. Ese fue nuestro gran problema, no tuvimos grandes inconvenientes con el volumen sino con la presión impositiva.









