Los líderes de las grandes cadenas dicen que la competencia por los clientes les impide trasladar a sus precios la inflación y la suba de costos y aseguran tener escasa rentabilidad. Cómo un modo de dar respuesta a la presidenta quien los había culpado por la inflación, los empresarios dejaron en claro que el comercio no impulsa la suba de precios.
Sin mencionarla, los referentes del negocio supermercadista argentino respondieron las críticas lanzadas el miércoles por la presidenta Cristina Fernández quien, durante el anuncio del aumento de la asignación universal por hijo, sostuvo que los incrementos de precios son impulsados por los comercios.
Jamás nos vamos a poner de acuerdo en un precio porque la libertad de comercio nos permite competir y lo hacemos todos los días, dijo Alfredo Coto, titular de la cadena que lleva su apellido y también presidente de la Asociación de Supermercados Unidos (ASU).
Competimos de manera atroz, agregó tras aclarar que su sector es el que más impuestos paga, que más empleo genera y que invierte de manera permanente. Sus palabras eran seguidas atentamente por sus colegas, y competidores, de Carrefour, Cencosud (Jumbo, Disco y Vea), La Anónima y Día. Todos participaron de la presentación de las jornadas supermercadistas de ASU que se llevarán a cabo en La Rural entre el 25 y 27 de septiembre.
Nos peleamos todos los días por el consumidor y ofrecemos los mejores alimentos a costos razonables, graficó por su parte Antonio Coto, titular de Día.
En tanto, Federico Braun, titular de La Anónima, utilizó el humor para responder a la Presidenta, quien había identificado a algunos supermercados de La Patagonia, zona donde opera la cadena que preside. A Coto yo lo quería mucho, hasta que anunció que va a Neuquén, dijo Braun, a la vez que agregó que la competencia es buena y nos obliga a ser mejores.
Inflación tolerada
Entre los empresarios también hubo menciones a la inflación. Es cierto que hay, pero se aguanta y no se desbocará porque hay un círculo virtuoso en el cual la gente compra más, se sinceró Coto.
En este sentido, Braun reconoció mayores ventas y descartó que la inyección de fondos que suponen los nuevos topes a las asignaciones familiares vayan a mejorar la ecuación del sector. No dependemos de eso porque no tenemos problemas de ventas, pero sí de gastos y costos, explicó. Sus colegas coincidieron en que por la inflación y los mayores gastos, el nivel de rentabilidad ha caído y se ubica en niveles ínfimos.
Aunque cuidando las formas para evitar algún reto, también hicieron referencia a la relación con Guillermo Moreno y a los controles y límites impuestos por el Gobierno a la libertad de comercio.
Consumo en crecimiento
Hay limitaciones, con Moreno discutimos pero siempre desde el respeto y ofreciendo ayuda. Hay cosas que no nos gustan, pero el consumo crece y hasta exportamos al mundo, aseguró Alfredo Coto.
Por su parte, Matías Videla, gerente General de Jumbo Retail Argentina, explicó que su cadena trae compradoras de filiales de otros países para cumplir con la balanza equilibrada que reclaman desde el Gobierno.
El empresario del grupo chileno también se refirió a la fuerte competencia del sector como argumento en contra de las críticas de Cristina Fernández. Las ofertas que lanzamos cada fin de semana muestran la existencia de esta fuerte competencia entre nosotros, sostuvo. Y agregó que los supermercados invierten todo el flujo de caja porque la competencia del sector es enorme.
A su turno, Daniel Fernández, CEO de Carrefour Argentina, dijo que el comercio minorista es muy competitivo. Si los costos están estables no hay razones para aumentar los precios.
Agregó que el consumo está bien. No es variable de precios. El tema son los costos, donde hay que buscar eficiencia adicional.
Fuente: El Cronista








