El Gobierno nacional estudia una polémica medida para evitar mayores restricciones en el invierno del 2011. Esto será a quienes quienes acepten pagar hasta tres veces más por el gas. Así lo confirmaron a fuentes oficiales y privadas.
La medida está en estudio avanzado en la Secretaría de Energía y Cammesa, la compañía que administra el mercado eléctrico y es la mayor compradora de gas caro. En los últimos días, el jefe de esa cartera, Daniel Cameron, mantuvo un encuentro con Luis Beuret, subsecretaría de Energía Eléctrica y José Sanz, vicepresidente de Cammesa. La intención es presentar un proyecto común al ministro de Planificación, Julio de Vido, que finalmente tenga el visto bueno de la presidenta Cristina Fernández.
La propuesta que circula en Planificación es no aplicar cortes sobre el mínimo técnico –un volumen que especifican las industrias al Enargas, el ente regulador del sector– si esa cantidad está compuesto por Gas Plus. Así se denomina al programa creado por el Gobierno en 2007, que consiste en autorizarles a las petroleras a cobrar más por la producción nueva de gas.
Entre las mayores productoras de gas se encuentran YPF, Petrobras, Total, Apache y Pluspetrol. Sus grandes clientes son empresas como Siderar, Siderca, Dow, Solvay y Profertil, que sufren los cortes, entre muchas otras. Por la negativa a aumentar tarifas del kirchnerismo, los hogares pagan en torno a u$s 0,40 el millón de BTU (la unidad de medida) y las industrias a razón de u$s 2,30, El Gas Plus, en cambio, cuesta entre u$s 4 y u$s 6, e implica una modalidad de contrato distinto.
Por un lado, la industria compradora y la petrolera en condiciones de producir volúmenes adicionales tienen que ponerse de acuerdo en un precio, que luego debe ser aprobado por De Vido. En Planificación hacen una cuenta sencilla para sostener su idea: aunque paguen más por el gas, las industrias continuarán teniendo energía competitiva. De acuerdo con números de Montamat & Asociados, en Brasil cuesta cerca de cuatro veces más.









