El ministro de Agricultura, Ganadería y Pesca, Julián Domínguez, afirmó que el gobierno chino autorizó los embarques de aceite de soja argentino a ese país, tras las gestiones realizadas por Cristina Fernández durante la visita a esa nación en julio.
En sintonía con Domínguez, el subsecretario de Agricultura, Oscar Solís, confirmó a Télam la reanudación de las compras de aceite de soja argentino de parte de China. Solís detalló que las cerealeras con filiales en ambas naciones ya están cerrando los respectivos contratos y que “prontamente” partirán los primeros envíos de soja argentina con destino al país asiático.
El viernes pasado, el secretario de Agricultura, Lorenzo Basso, precisó que en la agenda prevista para el encuentro con el ministro chino Han Changfu, la situación de las exportaciones argentinas de aceite de soja “va a ser un tema más” y que se avanzará en las posibilidades de comercializar “desde pesticidas biológicos, semillas, embriones, etc”.
Ese día, Basso, junto con Solís, y el agregado agrícola de la embajada argentina en China, Omar Odarda, se reunieron con representantes de la cadena de valor agrícola, para interiorizarlos sobre la visita del ministro chino y la importancia de ese mercado.
En el contexto de la visita, se realizará la primera reunión del Comité mixto agrícola Argentina-China, precisaron las fuentes. “China no es un mercado cualquiera”, enfatizó Odarda en diálogo con Télam, “es un mercado que exige trabajo” y el “desafío” de la Argentina es “expandir la oferta” que hoy está mayoritariamente concentrada en el complejo sojero.
El objetivo del trabajo diplomático es sumar en la oferta a rubros como lácteos, aceites vegetales, vinos, cueros, genética bovina, cebada cervecera, maíz y suero lácteo, entre otros productos agropecuarios. Odarda recalcó el “impacto político” de la visita del ministro chino, en un contexto de negociación para la solución de las limitaciones a la exportación argentina de aceite de soja.
Han Changfu llegará a Buenos Aires tras una visita oficial a Brasil, y en su agenda, además de las reuniones formales de trabajo, pidió que se incluyan visita a campos, tanto del complejo sojero-aceitero como a establecimientos ganaderos.
En marzo pasado, el país asiático dispuso frenó las compras de aceite de soja argentino, medida que impactó con fuerza en el mercado local.
Tras la restricción impuesta, el aceite argentino logró venderse fundamentalmente a la India, Bangladesh e Irán, entre otros, aunque a precio menor al que pagaba China hasta ese momento.
Fuente: télam.com









