“Se deben contemplar esas inversiones”, dijo ante el asombro de su anfitriona. La alemana pidió terminar con el doble arancelamiento de los productos agrícolas analía argento, Berlín.
En la primera visita de Estado que Cristina Kirchner hizo a la canciller Angela Merkel (foto), hubo reclamos mutuos. En el encuentro hablaron sobre la deuda de US$ 6.700 millones que mantiene la Argentina con el Club de París, cuyo mayor acreedor es Alemania, con el 30 por ciento de ese monto.
Cristina dijo que el Gobierno tiene intenciones de pagar, aunque por primera vez propuso que el pago se hiciera en el marco de una negociación más global y que se tuviera en cuenta que las empresas alemanas “tienen beneficios fiscales, préstamos y promociones en Argentina y luego giran beneficios a sus países de origen”.
La Presidencia dijo que “se deben contemplar esas inversiones” y beneficios como parte de los pagos de la deuda. REspectoa aesto la canciller no dió respuesta alguna al tema.
En la conferencia de prensa que compartieron luego del almuerzo que duró poco más de una hora, Merkel puntualizó los reclamos que su país hizo a Kirchner. Especialmente se refirió a “la doble imposición”, es decir a los aranceles que cobran en Argentina y Alemania a los productos del sector agrícola, que son los que aparentemente más interesan a su gobierno.
Coincidieron, según resaltaron ambas y otros participantes del almuerzo, en poner en marcha otra vez una comisión mixta que había dejado de funcionar, integrada por dos funcionarios de cada nación “con la premisa de llegar a un acuerdo”.
Iniciarán las negociaciones, a principios del próximo año. Fernández de Kirchner puso entonces sobre la mesa el tema del sector agropecuario, sobre el que el canciller Héctor Timerman estuvo hablando durante los últimos días.
Pidió “equilibrio en la balanza de exportaciones e importaciones”, ya que según indicó para Alemania el comercio se incrementó un 56% a favor y para Argentina se redujo en un 2%. Sobre esto, tampoco dijo nada Merkel en público, lo que curiosamente contrastó con los elogios recibidos por la gestión Kirchner en los últimos dos días en Alemania, incluso de parte de funcionarios que compartieron con la Presidenta la inauguración de la Feria del Libro, donde Argentina es País Invitado de Honor.
La Canciller habría también consultó a Cristina sobre la posición que defenderá Argentina en la próxima Cumbre de Cambio Climático que convoca Naciones Unidas para diciembre en Cancún.









