El especialista en comunicaciones Henoch Aguiar consideró que la diferencia tecnológica entre los prestadores hará que en algunas zonas no se pueda contratar el servicio; Aníbal Fernández dijo alanacion.com que, en ese caso, el problema se resolverá “de otra manera”. Las consecuencias de la decisión del Gobierno de quitarle la licencia a Cablevisión para operar la empresa de servicios de internet Fibertel traerá consecuencias que irán más allá de una simple migración de clientes entre compañías competidoras o nuevos enfrentamientos entre funcionarios y el Grupo Clarín. La conectividad de muchos usuarios de la Red se verá restringida por el plazo de implementaciónn de la nueva disposición y las posibilidades técnicas de ofrecer el servicio por parte de empresas que utilizan una tecnología telefónica, distinta a la de Fibertel, de cablemódem.
A esa conclusión arribó Henoch Aguiar, abogado y ex secretario de Comunicaciones entre 1999 y 2001, que consideró que los tres meses de plazo para que Fibertel abandone sus actividades no alcanzarán para reconectar a los más de un millón de usuarios de esa empresa.
Por su parte, el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, no coincidió con esta visión y aseguró que la resolución se resolverá para todos los usuarios de Fibertel en menos de tres meses.
El ex secretario de Comunicaciones había opinado lo contrario. “No hay posibilidad técnica de conectarlos, por distancias o por zonas en las que no llega el cable, en esos casos habría que contratar servicios por antena, pero eso es más complicado”, consideró Aguiar en declaraciones televisivas.
Aguiar calculó que Fibertel mueve un monto cercano a los 60 millones de pesos mensuales y 180 millones de dólares anuales.
Fuente: lanacion.com









