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Entrevista Dossierweb. Lucrecia Suárez, de Cauqueva: “Nos enfocamos en agregar valor a nuestros alimentos generando productos de calidad y libres de gluten”

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Lucrecia Suárez nació en un paraje cercano a Tumbaya, Jujuy, y pasó su infancia en el campo, donde vivenció y aprendió los oficios rurales. Es madre de cuatro hijos y parte de la cooperativa agraria Cauqueva, que tiene su base en Maimará Jujuy, donde participa en la promoción y comercialización de sus productos. Cauqueva nació hace tres décadas para mejorar las condiciones de comercialización de los pequeños productores de la Quebrada de Humahuaca, y dar valor agregado a cultivos con productos alimenticios andinos de calidad. El modelo que propone Cauqueva la llevó a ser seleccionada este 2026 entre las tres finalistas globales de los WorldFMC Awards, los premios internacionales de la World Farmers Markets Coalition (WFMC) que distinguen experiencias de agricultura familiar y mercados locales.

En diálogo con Dossierweb, Suárez destaca la labor de Cauqueva como una cooperativa de familias productoras de Jujuy que transforma cultivos andinos ancestrales en alimentos libres de TACC, elaborados con procesos artesanales, sustentables y con identidad de origen. Resalta el largo proceso que atravesaron hasta elaborar alimentos como fideos, galletitas, snacks y alfajores libres de gluten. También describe las dificultades que atraviesan por la caída de las ventas, el cierre de algunos puntos comerciales y los cambios en los hábitos de consumo. Y frente a ese escenario, sostiene que el principal objetivo es mantener la organización y el trabajo de sus asociados.

Especial Dossierweb

La organización reúne a productores que trabajan desde la tierra y la cosecha hasta la elaboración de alimentos.

— ¿Qué es Cauqueva y y cómo vienen trabajando?

— Cauqueva es una cooperativa agraria, orgánica, una unión entre Quebrada y Valles. Estamos en la provincia de Jujuy, en la Quebrada de Humahuaca, en Maimará, sobre la Ruta 9. Actualmente somos 116 socios. Algunos trabajan en la agricultura, desde las tareas en la tierra hasta la cosecha, y otros se dedican a elaborar los productos. Y como cooperativa alimenticia nos enfocamos en agregarle valor a la materia prima y generar producto de mucha calidad y libres de gluten. Hoy Cauqueva es una marca posicionada en el mercado de productos elaborados como pastas, harinas, alfajores y snacks, a partir de la materia prima que ofrece nuestra tierra.

— ¿Cómo nacieron y qué dio origen a la cooperativa?

— Cauqueva nació a partir de la propuesta de un agrónomo de Buenos Aires, Javier Rodríguez. Él llegó con un proyecto al ver que los productores no podían vender sus productos. Entonces planteó hacer algo diferente: en lugar de vender solamente el maíz, buscar la manera de transformarlo en fideos, galletitas, alfajores y chizitos. La propuesta era que los productores de la Quebrada pudieran comercializar su producción de otra manera, porque antes vendían el maíz y prácticamente no tenían salida. A partir de ahí empezamos a agregarle valor a esa materia prima. Fuimos trabajando para que nuestros socios pudieran vender sus granos a la cooperativa. Ellos los llevan y nosotros los molemos y elaboramos los distintos productos.

Fideos, galletitas, snacks y alfajores forman parte de la variedad de productos elaborados con materias primas andinas.

— ¿Con cuántos productores comenzaron y cómo fue creciendo la organización?

— Al principio éramos unas 15 o 20 personas. Después fuimos sumando socios hasta llegar a los 116 que somos actualmente. En 30 años crecimos, pero también tuvimos nuestros altos y bajos, pero seguimos sobreviviendo. Fue un aprendizaje importante el tiempo. Cauqueva promueve la producción sustentable en términos generales, poniendo en valor y evitar la pérdida de prácticas agrícolas ancestrales que fue posible gracias a la ayuda del INTA y la Universidad Nacional de Jujuy con el laboratorio de alimentos, y alianzas que fuimos concretando con varias universidades como la de Buenos Aires, de Salta, de Río Cuarto, Tucumán y la Tomás Frías, de Potosí (Bolivia).

— ¿Cómo comenzó el desarrollo de esa variedad de alimentos?

— Primero empezamos con los fideos. Tuvimos que buscar la manera de hacerlos, porque había que encontrar el punto justo de molienda de la harina. No podía quedar ni muy gruesa ni demasiado fina. Había que aprender cómo moler el maíz para que tuviera la textura adecuada. Después, como ya teníamos una planta secadora, empezamos a pensar en otros productos. Hicimos chizitos y luego incorporamos las galletitas, tanto saborizadas como naturales. También quisimos desarrollar algo dulce, porque en Cauqueva no teníamos muchos productos de ese tipo, más allá de los alfajores. Entonces pensamos en elaborarlos con harina morada, harina de capia y harina de quinoa. También incorporamos la harina de kiwicha.

La cooperativa desarrolló una línea de alimentos libres de gluten a partir de harinas de maíz, quinoa y otros cultivos regionales.

— ¿Cómo fue la aceptación de esos productos en el mercado? Al principio debió ser difícil introducir alimentos que no eran habituales para los consumidores.

— Fuimos los primeros en elaborar alfajores con harina de maíz en la Quebrada. Antes no se hacían y después comenzaron a aparecer otros. Al principio no se vendían tanto porque la gente no los conocía. Los probaban y sentían el sabor de la quinoa o de la kiwicha, que era algo diferente. Con el tiempo empezaron a venderse más. Además, ahora hay muchas personas celíacas y nuestros alfajores tienen esa característica: son libres de gluten.

— ¿Todos los productos de Cauqueva son aptos para celíacos?

— Sí, todos nuestros productos son libres de gluten. Trabajamos con harina de maíz y en la fábrica no ingresa ninguna otra harina que contenga gluten, como la de trigo o centeno. Toda la planta está preparada para que los productos sean aptos para celíacos.

El trabajo de la Cauqueva llegó a la instancia final de los WorldFMC Awards, organizados por la World Farmers Markets Coalition.

— ¿Dónde están comercializando actualmente la producción?

— Por ahora tenemos nuestro local en Maimará, en la Quebrada de Humahuaca. Tuvimos que cerrar los otros locales, el de Tilcara y el de San Salvador porque las ventas cayeron. Ahora salimos a las ferias y también entregamos productos a personas que nos hacen pedidos para vender en sus casas o en comercios que ofrecen alimentos para celíacos. Pero son cantidades pequeñas, no es el volumen que vendíamos antes. Las ventas disminuyeron bastante. Y en Salta estamos a través de la Red de Alimentos para el Buen Vivir SUMAK KAWSAY.

— La caída del consumo también los afectó entonces.

— Claro que sí. Nos afectó en muchos sectores. En Jujuy cerraron bastantes negocios y nosotros también tuvimos que cerrar algunos porque no se vendía. Ahora salimos a las ferias: a veces se vende y otras veces no, pero hay que afrontarlo y salir adelante. Queremos que Cauqueva siga, que los socios sean cada vez más competitivos y que trabajen con la cooperativa, pero somos conscientes que en este momento hay que seguir trabajando y no bajar los brazos. Hay que seguir.

 

Los productos de Cauqueva pueden adquirirse en: https://cauqueva.org.ar/

En Salta se encuentran en: https://redalimentosbuenvivir.com/

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