En el marco del Día Nacional de la Industria —fecha que conmemora la primera exportación argentina realizada el 2 de septiembre de 1587—, el entramado empresarial salteño se consolida como el verdadero motor económico de la región. Frente a los desafíos de competitividad, las empresas continúan apostando por la generación de valor agregado en origen, la adopción de tecnología y la apertura de mercados internacionales.
El impacto del capital privado en la provincia se refleja directamente en su capacidad operativa y laboral:
-
Más de 500 establecimientos fabriles activos en el territorio.
-
47.000 puestos de trabajo sostenidos por las empresas, divididos en 17.000 empleos directos y más de 30.000 indirectos.
-
26 nuevas radicaciones empresariales en parques industriales desde 2019, ocupando más de 840.000 metros cuadrados de superficie productiva.
-
Proyectos de inversión a gran escala que dinamizan la economía local mediante el desembolso de capital productivo.
Aprovechando la conectividad estratégica del Corredor Bioceánico hacia el Pacífico, las compañías locales diversifican la matriz productiva a través de sectores clave: agroindustria, alimentos y bebidas, vitivinicultura, tabaco, minería, energía, construcción y servicios tecnológicos.
La actividad privada transforma materias primas en productos terminados, impulsando el desarrollo territorial y asumiendo el riesgo inversor para posicionar a Salta como un polo industrial de referencia en el norte del país. En este esquema, las políticas de financiamiento, asistencia técnica y articulación estatal operan como herramientas de acompañamiento a la iniciativa y competitividad de los productores, industriales y trabajadores locales.







