Una mano robótica flexible es el nuevo desarrollo del Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT) que busca mejorar la calidad de vida de las personas amputadas. Creado junto a la Universidad Shanghai Jiao Tong, el prototipo utiliza un material inflable denominado EcoFlex y su costo aproximado es de unos 500 dólares.
A diferencia de otros modelos con motores eléctricos, este prototipo utiliza un sistema neumático que se infla y dobla como si fuera un globo inflable. De esta forma, la mano robótica flexible permite realizar diversas acciones, como acariciar un gato o agarrar objetos como un cartón de leche o jugo, cuya superficie blanda que podría ceder ante una prótesis rígida.
Además, uno de los puntos más destacados está en la integración de diversos sensores de presión que le permiten recobrar el sentido táctil de forma parcial a la persona amputada. De fácil uso, sus creadores aseguran que este prototipo de mano robótica inflable puede ser utilizada con un entrenamiento de tan solo 15 minutos.
En las pruebas realizadas, dos voluntarios lograron escribir con una lapicera y organizar un fichero. “Si bien todavía no es un producto comercial, sus prestaciones son similares o superiores a varias prótesis disponibles en el mercado. Esto es algo que nos emociona por sus potenciales prestaciones”, dijo Xuanhe Zhao, uno de los ingenieros involucrados en el proyecto.
“Las prótesis blandas y flexibles tienen un gran potencial gracias a su bajo costo, en especial para las familias de bajos ingresos”, agregó el profesor de la Universidad Shanghai Jiao Tong.
En la Argentina, las prótesis de bajo costo forman parte de una de las iniciativas que lidera el argentino Gino Tubaro, un inventor que impulsó la creación de prótesis de mano fabricadas con impresoras 3D. En el último viaje previo a la pandemia, Tubaro entregó unas 500 prótesis solidarias en una de las jornadas del Talent Land, un gran encuentro de tecnología que se llevó a cabo en Guadalajara, México.
Fuente: La Nación