Empresarios señalaron la necesidad de crear trabajo, pero advirtieron que hay trabas

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La Asociación Cristiana de Dirigentes de Empresa (ACDE) arrancó hoy suXXIV encuentro anual con un mensaje del Papa Francisco que instó a “invertir en el bien común y no esconder la plata en paraísos fiscales”. Con esta frase como guía los hombres de negocios hablaron de la necesidad de que se generen las condiciones macroeconómicas para invertir y crear trabajo para combatir la pobreza.

“Hay algo que caracteriza a los países que progresan. Generan mucho trabajo. Tanto trabajo que actúan como un imán para familias y trabajadores. Así es como avanzó el país y así es como avanza el mundo”, dijo en el arranque Ignacio Gorupicz, socio en McKinsey & Company y presidente del encuentro que se realizó en el Centro de Convenciones de Buenos Aires.

En este sentido, dijo que para generar trabajo decente se necesita un contexto macroeconómico predecible, seguridad jurídica, libertad de contratación y umbrales mínimos de ingreso por encima de la pobreza, entre otros ingredientes. “Es complejo generar trabajo decente. No hay solución fácil, ni atajos”, aseguró.

“Lo bueno de plantear lo del trabajo decente es que es poner los principios cristianos en movimiento. Creo que hace más sentido hablar incluso de militancia, porque son formas de poner en acción. Hay que militar en la empresa, en el barrio, en las periferias. Seguramente los que estamos compartiendo este encuentro queremos poner en práctica estos valores”, agregó.

En tanto, en el panel “La mirada cristiana de la economía y la sociedad”,Marina Dal Poggeto, directora ejecutiva de EcoGo; Roberto Vassolo, economista del IAE Business School, y el padre Agustín Zampini, secretario adjunto del Dicasterio para el Desarrollo Humano Integral del Vaticano, debatieron sobre el capitalismo y su eficacia para resolver las inequidades.

Para Zampini, la pandemia de Covid exacerbó las crisis políticas, económicas y medioambientales, y dejó en evidencia que las empresas y el Estado se necesitan mutuamente. “Hay que tener una nueva visión que integre la economía y la política. El capitalismo no genera el bien común y la sustentabilidad por sí solo. Si no lo hacemos nosotros, va a dejar de existir”, afirmó.

Por su parte, Vassolo dijo que “sin capitalismo el mundo hoy no conoce un sistema de desarrollo” y que no puede haber una nación próspera y justa sin un sector empresario vigoroso.

“La Argentina dejó de ser hace mucho tiempo capitalista. No encaja en el capitalismo de China, ni en el de Noruega, ni en el de Rusia, ni en el de Finlandia. Lo que no es humano no es cristiano y lo que no es cristiano no es humano. Dios nos pone en esta tierra para ser empresarios: ir y co-crear. En la Argentina hemos abolido legalmente la tarea empresarial. El diseño que nos obliga como empresarios a tener un pie en la informalidad va contra el primer mandato del Génesis, el mandato creador. Esa obligación de tener un pie en la informalidad es una máquina de generar pobreza”, opinó.

A su turno, Dal Poggeto dijo que hay muchos problemas que solucionar en la Argentina y que el quid de la cuestión es por dónde se comienza y cómo se llega al acuerdo político para encarar las reformas.

“Es difícil plantear un aumento de productividad, porque trae desempleo, y una baja de la presión fiscal, porque trae déficit. Entonces, ¿qué hacés? ¿Primero bajás los impuestos y ves si todos pagan? Hay un tema de seteo en la Argentina en particular que tiene que ver con un contrato social pervertido. La Argentina construyó una economía de bienestar antes de poder financiarla y, cuando tenemos suerte y la soja sube la cotización, traccionamos el gasto para arriba y volvemos a generar déficit”, explicó.

Otros que estuvieron presentes en el evento fueron Emilio Pérsico, del Movimiento Evita, y María Migliore, ministra de Desarrollo Humano y Hábitat del Gobierno de la Ciudad, que hablaron de la importancia de la inclusión de la economía popular.

“Hay que blanquear a esos 4 millones y medio de compañeros que se auto inventaron trabajos y no podés decirles que primero tienen que pagar. Hay que ayudarlos con un salario complementario para que tengan un salario digno. Hay que salir del subsidio y pasar al crédito. El subsidio en general no termina de resolver el programa porque no integra. El trabajo dignifica, no el consumo”, opinó Pérsico.

También expusieron en el encuentro Gerónimo Frigerio, de gf Consulting Group; Carolina Castro, de la Unión Industrial Argentina e Industrias Guidi; Juan Vaquer, abogado agropecuario; y Cristian Jerónimo, Marysol Rodríguez y Candelaria Fernández, quienes son parte de una mesa de diálogo que integran la Juventud Sindical (CGT) y la Juventud de la UIA llamada Generación 2040.

Por: María Julieta Rumi
Fuente: La Nación


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